
He oído un montón de supersticiones relacionadas con los cementerios. En una escala de tonterías del uno al diez, casi todas sacarían un once. Los irlandeses por ejemplo...
Durante siglos, han creído prudente tomar una ruta distinta para volver a casa después de un funeral. Así, el fantasma de un ser querido no se confundirá y te seguirá hasta tu hogar.
Es un miedo infundado... No se puede encontrar un ambiente psíquicamente más estable que un cementerio ni intentándolo.
Pero es la intensidad de nuestras emociones lo que imprime el recuerdo del difunto en la escena. Son los vivos quienes mantienen a los muertos con vida.
Los escoceses dicen que la tierra sagrada de un cementerio es gobernada por reglas distintas a las del mundo exterior.
Allí, los muertos esperan y desean un retorno a la carne. Envidiosos.
Cualquier chaval sabe que no se camina en sentido contrario a las agujas del reloj en un cementerio. Eso ofende a los espíritus que allí yacen... Les hace volver y perseguirte por las noches.
Lo llaman andar contra el reloj.
Imagen: fotografía del cementerio al pie de la Iglesia de Saint Nicholas en Basildon, Essex. Inglaterra
Cositas que me gustan:
"You'll be calling out my name
Begging me to play my games"